20 CURIOSIDADES SOBRE EL CASO ALCÁCER
por AnglésManiaco


1.- José Miguel Bort Ruiz, el juez de Alzira que instruye el caso desde la aparición de los cadáveres, pide un traslado en el año 1996 sin que trasciendan los motivos. Dicho traslado le es concedido. Su puesto vacante lo ocupa Alicia Valverde Sancho, antigua juez del Juzgado de Instrucción número DOS de los de Catarroja. Esta persona curiosamente ya había participado en varias diligencias del sumario. Por ejemplo, fue la juez que autorizó la orden de registro en el domicilio de la familia Anglés en el Camí Real, produciéndose a posteriori la detención de Miguel Ricart y la presunta fuga de Antonio Anglés.

De entre todos los jueces del país, curiosamente ocupa el cargo alguien que ha tenido que ver, de forma indirecta, con la instrucción del caso.


2.- En torno al 30 de marzo de 1997 (aproximadamente mes y medio antes del inicio del tan esperado juicio) Miguel Ricart es trasladado desde el penal de Herrera de la Mancha hasta el de Picassent. Los motivos oficiales que se dan es que de esta forma la comunicación del reo con su abogado defensor será más fácil, y así se podrá preparar en mejores condiciones la defensa para el inminente juicio. Medida que no discuto de no ser por la curiosa circunstancia de que en esta misma cárcel se haya cumpliendo condena Mauricio Anglés (a estas alturas ya tiene la mayoría de edad.

Me parece una mala gestión de Instituciones Penitenciarias, pese a que oficialmente se haya dicho que Ricart se encontraba aislado en el Módulo 9 de preventivos, con medidas especiales de seguridad. No deja de ser curioso que dos personajes con bastante peso en el caso, y que entre ellos ha habido cierta polémica, compartan cárcel y ni siquiera se haya dicho nada al respecto.


3.- Un cabo valenciano natural de Picassent, llamado José Valeriano, 48 horas después de la desaparición de las adolescentes estuvo buscando indicios acompañado de más hombres en los alrededores de un grupo de chalets cercanos a Picassent, concretamente en la urbanización Sierra del Mar. Iba acompañado por Gregorio González Moreno y Rogelio López Millán. Además de estas personas, también están presentes “Eduardo A.” y “Juan P.”, el primero de ellos un ex portero de la discoteca Coolor. Junto a todos ellos también está Ramón Polo, dueño de la mencionada discoteca, aunque según su testimonio él se quedó en el coche y no accedió a las proximidades de la urbanización.

No deja de ser curioso que el dueño del local al que se dirigían a priori las niñas merodee por las cercanías de uno de los chalets que más juego dio en la rumorología y en los círculos videntes.


4.- La familia de etnia gitana que residía en Villamarchante acabó abandonando temporalmente este emplazamiento debido a la poca protección policial que se instaló en la zona días después de la supuesta aparición de Anglés, intentando cerrar la compra de un vehículo que finalmente no se produjo a la hora convenida. Recordemos que la familia gitana delató a Anglés y que, posteriormente, temía por su integridad física ya que el fugado podría tomar algún tipo de represalia a posteriori.

Tras poco tiempo fuera de la vivienda, la familia regresa ya que no disponen de medios para vivir en otro sitio y se encuentran con que está totalmente destrozada. Nunca se supo quién accedió durante esta ausencia, no se investigó a fondo ni se interrogaron a los vecinos de la zona por si notaron alguna presencia poco habitual.


5.- En cuanto al secuestro de Vicente Golfe. Durante aquella mañana la carretera por la que transitó la furgoneta Citroen 2CV estaba plagada de patrullas de la Guardia Civil según la versión de un camionero que transitó por la zona ese mismo día. Es importante remarcar que esto contrasta con la versión del agricultor, ya que él afirma no haber visto patrulla alguna de la Benemérita durante el trayecto realizado hasta Minglanilla. Está claro que una de las partes, miente.


6.- Posteriormente, y tras dejar en libertad a Golfe, Anglés se hace con una Citroen C-15, matrícula CU – 6325 – G, sustraída a Pedro Requena Buleo tras un forcejeo con éste. Este vehículo se encuentra a posteriori en las proximidades de la localidad de Graja de Iniesta, la cual dista de menos de 7 kilómetros de Minglanilla. No deja de ser curioso arriesgarse a ser identificado (y tener las FFSS por tanto una localización aproximada de por donde te mueves) para hacerse con un medio de transporte que no empleas más que para recorrer una distancia pequeña. El depósito de combustible estaba lleno, el vehículo se conservaba en buen estado y al fin podía viajar solo sin depender de montarse en los huecos de algún camión, como hizo anteriormente.


7.- En marzo del año 1993 Neusa Martins realiza unas declaraciones muy sorprendentes a la prensa. Afirma que Miriam y Toñi estuvieron en su casa un día a finales del pasado verano (año 1992), invitadas a comer una paella. Era el cumpleaños de Miguel Ricart (12 de septiembre), el cual también estaba presente en la comida, y, es más, según Neusa, “El Rubio” era novio de Toñi. Si cogemos un calendario de la época comprobamos que el día 12 en realidad caía en domingo, mientras que Neusa sostiene que la comida fue un sábado.

Si nos olvidamos de este hecho, también podemos tomar la declaración de Enrique Anglés, que dice no conocer de nada a las niñas. ¿Enrique Anglés entonces no estaba en esa celebración de cumpleaños y comió fuera de casa? Supongamos que es verdad. Pero, ¿es que acaso no sabía quién era la novia de Ricart, un tipo con el que convivía bajo el mismo techo?. Por otro lado, el único nexo de Miriam con Catarroja es que ella estudiaba F.P en el instituto La Florida. Pero su matriculación en dicho centro data de después del verano, osea en fechas posteriores a ese cumpleaños. Y no deja de ser sorprendente la amnesia de Neusa, ya que hasta el momento jamás había hecho mención a este incidente, desde la detención de Ricart, “presunto asesino de su propia novia”.


8.- Una misteriosa libreta con apuntes, presuntamente propiedad de Antonio Anglés, es hallada por unos cazadores en una zona muy próxima a la famosa caseta de La Porquera, el 8 de marzo del año 1993. El punto concreto fue un matorral muy próximo a una conocida charca en la que al parecer se solían bañar el famoso dúo. La libreta se encuentra en mal estado fruto precisamente a la acción del agua, que ha estropeado el papel y la tinta. Pese a ello, se aprecia que la escritura es infantil y tiene deformaciones lingüísticas propias de la dicción portuguesa. Destacar también que otra de las páginas estaba plagada de varios estilos de firmas, lo cual parece indicar que Anglés ensayaba la falsificación de éstas para incluirlas luego en documentos falsos.

Sin embargo, el cazador que topó con la libreta afirma que junto a ella había restos de naranjas recientes y botellas de agua medio abiertas. Eso no encaja con la presunta “edad” que debe tener la libreta, ya que Anglés se encuentra fugado desde hace más de un mes. O Anglés ha regresado a la zona, o alguien ha estado ahí y ha dejado esos restos de forma intencionada o no. Sin embargo, la libreta no se ha tocado. Todo esto es surrealista.


9.- Anglés, de arrojarse al agua desde el City of Plymouth, apenas disponía de 30 minutos antes de fallecer, ya que la temperatura del mar era ligeramente superior a los 5 grados centígrados. Bajo estas condiciones tan difíciles, se presupone que ganó tierra y no fue visto. En caso de comulgar con esto, debió arrojarse cuando ya se divisaba el puerto para poder llegar a nado sin morir en el intento. Sin embargo, nadie oyó nada ni vio nada, ni siquiera una vez ya en el puerto y moviéndose por los alrededores estando empapado y tiritando.

En caso de haber fracasado en su intento, o bien de haber sido atacado por los tripulantes empujados por motivos económicos, tampoco se ha dado con su cuerpo sin vida. Y, eso, teniendo en cuenta que de haber fallecido lo hubiera hecho muy próximo a la costa, con lo que no veo tan complicada la localización del cuerpo.


10.- En una de las múltiples versiones de Ricart, éste afirma que al Nano lo había conocido el mismo día de los hechos. ¿Entonces por qué se asocia a Cortona con el Nano, si ya sabemos que Ricart y Cortona se conocen desde hace bastante tiempo ya que coincidieron en prisión?. En el caso de que no nos fiemos del testimonio de El Rubio (un mentiroso patológico), entonces ¿para qué fiarse de todo lo que cuenta acerca de ese tal Nano?.

“No podemos afirmar que el Nano existe, pero lo cambiamos de edad y lo sustituimos por Cortona”. Eso no son formas de investigar. O se toma su versión o no se toma, pero no la podemos adaptar y cambiar ciertas piezas para hacer coincidir nuestras hipótesis.


11.- Se toma como prueba básica para acusar a Ricart la declaración de su autoinculpación, al margen de que carece de coartada. Lo que no deja de ser irónico es que para algunas cosas la palabra de Ricart cuente, y, en otras ocasiones, se desprecie. Su autoinculpación cuenta (aunque vaya cambiando la versión de los hechos), pero si inculpa a Mauricio se ignora.


12.- En el año 1997 se investiga a un ciudadano francés por presunta relación con la desaparición de las niñas. Este hombre vive en un chalet de Alberique, es de edad media, está casado y posee otro inmueble en Marbella. Pese a tener estas dos propiedades a su nombre, tanto él como su mujer no tienen ingresos conocidos. Es lógico pensar que su principal fuente proviene de negocios oscuros. Dudo que se haya profundizado su relación en Marbella con Raymond Nakachian.


13.- Estamos en diciembre del 1996. Fernando García (al parecer enterándose fortuitamente tras una llamada telefónica) desvela sorprendentemente a la opinión pública en primicia el nombre del nuevo abogado de Ricart tras prescindir éste de los servicios de Vicente Quilis, que venía trabajando con él desde hacía tiempo. Se llama Juan Alberto Pitarch, y, lo que llama especialmente la atención revisando su expediente, es que es un recién licenciado (se graduó en junio, hace escasos meses) que oficialmente ejerce la profesión desde el pasado mes de septiembre. Pitarch se reunió con Quilis para que éste le otorgase la venia. Es el procedimiento habitual cuando hay un cambio de representante legal. Sin embargo, al preguntarle Quilis cómo Pitarch logró acceder a Ricart y quién le invitó a una entrevista con El Rubio en Herrera de la Mancha, Pitarch se negó a comunicarle esa información. Ante esto, Quilis se negó a darle la venia y delegó esa responsabilidad en Luis Miguel Romero Villafranca, que era el Decano del Colegio de Abogados de Valencia (llegó a ser representante de la acusación particular al ser contratado por Fernando García).

Villafranca finalmente le otorgó la venia, y Pitarch entró en el caso de una manera muy misteriosa, y por supuesto no quiso hacer declaraciones a la prensa. Todo este se complicó más cuando tras apenas 15 días transcurridos desde su designación, y alegando “discrepancias con su cliente sobre la estrategia a seguir en el juicio”, renuncia a seguir defendiéndolo. Acaba presentando días después un escrito ante el Colegio de Abogados de Valencia que contenía su renuncia oficial. Un nuevo episodio de lo más raro y curioso de este caso. Por cierto, luego retomó Manuel López Almansa.


14.- Es curioso como una presunta entidad seria como Bancaja concede un crédito por un montante total de 2 millones de pesetas (de la época) a una matarife que percibe un más que discreto salario profesional y que está a cargo de una familia numerosa en la cual ninguno de sus miembros goza de un trabajo estable que suponga ingresos para la economía familiar.


15.- El 18 de enero, estando las niñas aún desaparecidas, representantes familiares mantienen una reunión con Rafael Vera, el por entonces Secretario de Estado para la Seguridad. Acuerdan la llegada futura a Valencia de una unidad de Policía Nacional especializada. Una semana después, todavía no se sabe nada acerca de esa unidad, que aún no ha llegado a tierras valencianas. A priori iba a estar encabezada por un Comisario y un Inspector, pero no hay noticias.


16.- El ex jefe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Policía Judicial de la G. Civil, el teniente coronel Antonio Carrascosa, se querelló contra Fernando García, Blanco y Tele5 ya que acusaban a su grupo de ocultación de pruebas y manipulación. No deja de ser curioso que se acuse a la UCO de eso, cuando precisamente uno de los pilares de la tesis alternativa del caso es que la aparición de los cuerpos de las niñas tuvo lugar cuando precisamente la UCO se encontraba regresando a Madrid, hecho del que se aprovecharon “los verdaderos culpables” para hacer aparecer los cadáveres, ya que interesaba que los agentes de la UCO no husmearan por la comarca. Si la UCO estuviera metida en el ajo, entonces para qué esto.


17.- La sofisticación de los DNIs en el año 1992 era más sencilla que hoy en día. No obstante, es curioso que Anglés pudiera tener tantos documentos falsos y que dieran siempre el pego. ¿Tan buenas eran las falsificaciones? ¿A quién acudió para obtenerlas? Porque lo que está claro, es que él solo no pudo haber hecho ese trabajo. No se investigó entre los delincuentes habituales de la zona, para ver si conocían a algún “experto” que pudiese aportar más detalles al respecto


18.- ¿Cómo es posible que José Carboneres, el funerario de Alberique, nunca haya declarado oficialmente en profundidad hasta el día 5 de marzo de 1997?. Hecho extraño si tenemos en cuenta que fue testigo directo de cómo se sacaron los cuerpos de la fosa.


19.- En el chalet al que presuntamente accede Anglés, se encuentra, además de documentación suya, una botella de whisky a medio consumir y varias colillas de tabaco. No hay constancia de que Anglés fumase, y su consumo de alcohol fundamentalmente se limitaba a cuando lo mezclaba con su Rohipnol para obtener un estado de euforia. Desconozco si el ADN de esas colillas pudo ser analizado. Llama la atención que un hombre tan cuidadoso e inteligente como Anglés (es la imagen que se nos ha querido vender de él) puede llegar a dejarse documentación suya tan alegremente. La única explicación es que, en aquel momento, sucediese un hecho tan grave que no le dejase otra opción que la de abandonar la vivienda apresuradamente. Cosa, por otro lado, poco probable ya que esa casa era al parecer una segunda vivienda y sólo se ocupaba en verano. No había inquilinos en aquella época.

Por no hablar de cuando, tras supuestamente abandonar el chalet, acudió a un convento de clausura de monjas cistercienses, llamado Santa María de Gracia Dei. Allí llegó en torno a las 16:00 o 17:00 horas y pidió de comer a una monja. Esta religiosa no vio que Anglés tuviera herida alguna o cuanto menos alguna venda. Y es que supuestamente para entrar en el chalet se vio forzado a romper una ventana, sufriendo un corte profundo que lo hizo sangrar.


20.- Anglés no se paseaba “como Pedro por su casa” en Catarroja, tal y como se ha leído en este foro. Tenía varios puntos estratégicos que conmutaba según las circunstancias, tales como Alborache, Villamarchante, La Cabrasa y Llombay (La Romana). A Catarroja en condiciones normales sólo bajaba del jueves en adelante, y tampoco estaba ahí fijamente sino que le gustaba moverse. Si comprobamos los datos y tiramos de hemeroteca, podremos observar que había decenas y decenas de casos muy similares al de Anglés: convictos que en su momento, tras el permiso, no se presentaron en la fecha indicada y que campaban a sus anchas por la geografía española sin ser neutralizados. De hecho, tras el amplio despliegue de medios para la localización de Anglés (una vez hecho famoso), fueron localizados muchos de estos individuos, que en la mayoría de los casos incluso residían temporalmente en sus antiguas viviendas y ni tan siquiera las autoridades se habían molestado en ir a mirar allí. Tuvo que ocurrir una desgracia de este calibre para que, como “efecto paralelo”, estas personas volvieran a estar entre rejas.

Su localización ni era prioritaria según los criterios de la Guardia Civil, ni tampoco fácil pese a que luego se hizo socorrida la frase de que “los vecinos estaban hartos de verle pasearse por las calles de Catarroja”. Además, procuraba cambiar de aspecto, conocía sobradamente la mayoría de localidades de la comarca, y contaba con la colaboración tanto de Ricart como de Mauricio, entre otros. Si muchos otros delincuentes habituales en aquella época no fueron localizados y tomaron menos medidas de precaución que Anglés, no es de extrañar que a este tampoco lo trincasen.

 

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