¿"HECHOS PROBADOS"? DEL TRIBUNAL = "GUIÓN OFICIAL" DE RICART

El Palleter. http://club.telepolis.com/casoalcasser/

 

Hace tiempo que teníamos en proyecto realizar un estudio comparativo de la Sentencia número 287 de 5 de Septiembre de 1997 del Tribunal valenciano que juzgó y condenó a Miguel Ricart Tárrega. En su apartado de "Hechos Probados", el Tribunal valenciano compuesto por Mariano Tomás Benítez (presidente), Roberto Beaus Oficial y Carmen Llombart Pérez (magistrados) realiza un relato de los hechos (pretendidamente "probados") que leídos con lupa y a la luz de la declaración de Miguel Ricart ante el juez José Luis Bort el 2 de Marzo de 1993 en los Juzgados de Alzira (declaración que realizó a petición propia y que hemos convenido en llamar el "Guión Oficial" de Miguel Ricart) es similar en más de un 90%, hasta el punto que las únicas diferencias significativas se encuentra en los dos siguientes items (de un total de 12 en los que hemos dividido los relatos):

Item 1: El Secuestro. Donde el Tribunal valenciano sugiere la participación de una tercera persona mientras que el "Guión oficial" de Miguel Ricart del 2 de Marzo de 1993 no lo menciona y no será hasta el 30 de Septiembre de 1994 cuando Miguel Ricart se "saque de la chistera" a dos implicados más (como se vé, Ricart siempre tan solícito a las peticiones de la Guardia Civil no duda en cambiar su relato cuando se lo piden)... cambio que tiene su origen en el informe del profesor Luis Frontela de fecha 26 de Agosto de 1994 que por primera vez sugiere la posibilidad de más de dos personas implicadas... personas que no vuelven a aparecer en todo el relato de los "Hechos Probados"... ¿por qué?.

Item 8: En la Fosa. Donde el Tribunal valenciano y Miguel Ricart "discrepan" sobre dónde y cuándo sucedió el arrancamiento de un pezón del pecho de una de las niñas, pues para el Tribunal sucedió en la Fosa (pero no explica porqué lo ubica en ese momento/lugar, aunque lo suponemos: los forenses advirtieron poca reacción vital al arrancamiento... es decir, la niña posiblemente estaba agonizando) y para Miguel Ricart debió suceder antes (en el item 12: "Aclaraciones" explica que el no conoce ese hecho y que "supone" que debió suceder en la caseta de La Romana, mientras estaba acostado)... es una "discrepancia" muy interesante porque ese mismo cambio provoca que el propio Tribunal haga un "apaño" en el relato para "salvar la cara" a Miguel Ricart: el propio Tribunal sitúa a Miguel Ricart lejos de la escena del arrancamiento aprovechando que el propio Ricart dice en el item 7 que Antonio le obligó a volver a la caseta a por la moqueta, momento en el que el Tribunal ubica el arrancamiento... es decir, al final el resultado de ambos relatos es el mismo (los dos relatos coinciden en que el arrancamiento se produjo no estando presente Ricart), pero el Tribunal valenciano cambia el momento/lugar para hacerlo coherente con la proximidad de la muerte de las niñas... curioso, muy curioso...

El resto, salvo detalles de menor importancia (detalles en los que se extiende Ricart hasta el aburrimiento pero si se miran bien son detalles sin sustancia, excepto cuando no es capaz de ofrecer una explicación a la falta de sangre) reflejan que se trata de dos relatos esencialmente iguales y con la misma secuencia temporal aunque algo diferentes en la redacción... lo que demuestra que el Tribunal valenciano hace suyo el relato de Ricart... asumiendo con ello las incoherencias del "Guión Oficial" y denotando una falta absoluta de independiencia de criterio del Tribunal valenciano respecto al relato de un robaperas como Ricart... y, lo que es más grave: revelan hasta que punto Miguel Ricart tuvo y tiene el control del proceso... algo que ya mencionamos en nuestro "Test para los defensores de la versión oficial"... (todo lo que dice Ricart "va a misa", sin necesidad de reconstruir los hechos ni de rebatir sus contradicciones ni de investigar más... ¿por qué?).

Como decían algunos filósofos, "si no existiera Dios había que inventarlo...", lo mismo sucede con el papel de Ricart... "si no existiera su declaración había que inventarla"... y, en cierto modo es cierto: sin el "paripé" de Miguel Ricart no existirían los "Hechos Probados"... lo cual dice mucho sobre el pobre papel de la Justicia y su escasa capacidad de investigación independiente en el caso Alcàsser. En resumen se podría hacer una igualación de semejanza del tipo: "Hechos Probados" = "Guión Oficial". Y tan es así que una vez leído dan ganas de preguntarse: ¿en realidad fueron "Hechos Probados"?. La verdad, más le hubiera valido al Tribunal abstenerse de escribir nada antes que hacer el "paripé" de repetir como un papagallo (¿para eso pagamos a los jueces, para que repitan sin contrastar lo que les cuenta un robaperas "alquilado" por el Estado?... lo que el "portavoz" Miguel Ricart les contaba sobre lo que a su vez le habían contado a él los "guionistas" del Ministerio de Interior. Es realmente indignante el papel de "pelele" que ha jugado la Justicia, bailando al son del Ministerio de Interior... y del propio Fiscal Jefe del TSJCV Enrique Beltrán... hasta el punto que no descartamos que fuera el propio Beltrán el que escribiera o se le consultara esa parte de la Sentencia, pues nadie más que Enrique Beltrán conocía todas la sutilezas del relato de Miguel Ricart al haber participado en todas y cada una de las declaraciones de Ricart ante el Juez de Instrucción.

El estudio comparativo lo hemos dividido en doce items o apartados en los que hemos "cortado en trozos" la secuencia temporal (totalmente idéntica por cierto) de ambos relatos que hemos incluido en su totalidad (en azul los "Hechos Probados" del Tribunal valenciano y en rojo el "Guión Oficial" de Miguel Ricart) y un Análisis de los textos o de sus (mínimas) diferencias.

La conclusión que podemos avanzar es bastante obvia: la única "fuente" de los supuestos "Hechos Probados" es el propio "Guión Oficial" cuyo portavoz fue Miguel Ricart y que jamás se intentó reconstruir, contrastar, contradecir o verificar objetivamente "sobre el terreno" si lo que decía Ricart era factible o no (el secuestro... ¿en un coche pequeño de dos puertas?, la subida a La Romana... ¿en un Opel Corsa o en un 4x4?, ¿cinco personas en un Opel Corsa de dos puertas, de noche y por el intransitable camino de La Romana?, ¿también con el "tercer hombre"?, las violaciones y torturas en La Romana... según Ricart en el "colchón" (ver abajo: Observación Importante)... pero ¿dónde están las manchas de sangre: en el suelo no aparecen, en el colchón tampoco, dónde entonces?, el Traslado a la fosa... ¿después de tantas palizas, torturas y violaciones las niñas podían caminar?, ¿cuchillo lanzador, pistola y alicantes... todo eso llevaba encima Antonio... en una "caja de herramientas"?, etc.... y, cuando se intentó en alguna ocasión, como cuando la Guardia Civil intentó corroborar el testimonio de la Sra. Mª Dolores Badal (el episodio relativo al item 1 del Secuestro del coche blanco de cuatro puertas... sin embargo el Opel Corsa de Ricart tiene y tenía dos puertas) o el de Arturo Ortega y Ana Flores, propietarios del bar "Parador" de Catadau (el episodio relativo al item 5 de la Cena de la noche del 13 de Noviembre de 1992 en el que supuestamente Antonio Anglés y Miguel Ricart bajaron a comprar unos bocadillos)... los guardias salieron "trasquilados" y así lo confirmaron ambos testigos durante el juicio oral. Sin embargo el Tribunal valenciano dio más validez al relato oral de Ricart que al testimonio de esos testigos clave. ¿Por qué no se realizó un careo entre Ricart y la Sra. Mª Dolores Badal?, ¿por qué no se realizó un careo entre Ricart y los propietarios del bar "Parador"?. Nunca lo sabremos, pero lo que si sabemos es que al evitar el careo con testigos y la reconstrucción de los hechos el Tribunal dió por válida una versión más cercana a la "ciencia ficción" que a la realidad... al igual que nunca sabremos porque el Tribunal valenciano no dio ninguna validez a la muy plausible hipótesis del doble enterramiento del profesor Luis Frontela.

Y, otra conclusión no menos importante: Quizá los "Hechos Probados" descritos por el Tribunal valenciano sean la única Sentencia en el mundo que se basa exclusivamente en el relato del acusado, hasta tal extremo que por no aparecer ni aparece una brizna de la investigación policial que pudiera aportar algo de objetividad a los "Hechos Probados". Estamos seguros que esos "Hechos Probados" de la Sentencia y sus autores pasarán a la Historia de la ignominia y la sinrazón del Derecho. En este sentido nos gustaría abrir un debate con todos los jueces españoles y extranjeros para que estudien y den su opinión sobre esos "Hechos Probados".

Se nota, se percibe en todo el texto de los "Hechos Probados" que el Tribunal valenciano ha claudicado ante la versión oficial del Ministerio de Interior... y, quizá, la única "rebeldía" que se permite el Tribunal valenciano es la mención a una tercera persona... una "desviación" que pronto el Tribunal Supremo remendó en su sentencia firme del caso Alcàsser.

Recientemente, Visitante Nocturno, un amigo habitual del Foro exponía un punto de vista interesante sobre la sorprendente "imaginación" de Miguel Ricart que se desprende del trabajo realizado por nuestro amigo Rafael http://personales.lugapolis.com/webalcacer/monograf.htm#espacial y las comparaciones entre sus declaraciones (1J y 2J son los códigos utilizados por Rafael para referirse a la primera y segunda declaración de Ricart ante el juez José Luis Bort. 2J es también conocida entre nosotros como la "versión oficial"). Adjuntamos nuestra respuesta.

 

Visitante Nocturno

Me llama la atención la imaginación de Miquel Ricart. Que igual le da decir una cosa al juez en 1J, que otra diferente en 2J. Me pregunto si la versión oficial o 2J no será otra invención. Si la policía dice que se inventó las otras, ¿por qué la 2J no puede ser otra invención más?. De alguien que me miente tres o cuatro veces puedo esperar una mentira más.


Hola Visitante nocturno,


Desde luego has dado en el clavo... ¿qué garantía nos puede ofrecer la versión n+1 de alguien que nos ha mentido n veces?... pocas, desde luego... pero, lo más patético no es que Ricart mienta, sino que jueces, policías y fiscales le crean... eso sí es alarmante porque todos ellos tenían los "mecanismos" de investigación y los "resortes" legales para evitar caer en el "embrujo" del relato de Ricart... ¿por qué no lo hicieron?... ¿por qué no les dió la gana... por qué era más cómodo que investigar y contradecirle (recordemos que sólo se le contradijo una vez, cuando se investigó si estuvo en la cárcel el 13 de Noviembre de 1992)... por qué obedecían ordenes superiores... o por qué Ricart les ofrecía algo de "certidumbre" en un caso difícil?... pensamos que quizá un poco de todo, pero en última instancia creemos que imperó la inercia y la negligencia.

El Palleter

 

Observación Importante: Miguel Ricart menciona en su relato hasta 11 veces la palabra "colchón" (lo hemos subrayado)... sin embargo el Tribunal valenciano no lo menciona en ninguna ocasión... ¡¡que jueces más pillines!!, lo que es muy significativo pues las violaciones y torturas debieron producirse "sobre algo" (colchón, suelo, etc.) y desde luego no parece que el frio suelo de la caseta de La Romana sea el lugar más cómodo para hacerlo. Fijarse como el Tribunal valenciano "evita" pronunciarse sobre el colchón o el suelo:

Item 3: Violación de Antonia.

Tribunal: "...arrojaron a Antonia y después de desnudarla...".

Ricart: "...Antonio cogió a Antonia y la tiró a un colchón que allí había y la desnudó...".

Item 4: Violación de Desirée.

Tribunal: "...fue arrojada al mismo tiempo en que Ricart era compelido...".

Ricart: "...Antonio la desnudó rompiéndole las ropas superiores y la tiró en el colchón..."

Item 6: Violación de Miriam.

Tribunal: "...fue desatada y desnudada siendo objeto de las mismas acciones...".

Ricart: "...Antonio desató a Miriam... y una vez desnuda la tiró en el colchón...".

Creemos que es una observación importante que el Tribunal se "moje" en tantas cosas y ofrezca tantos detalles y evite definirse con claridad sobre el lugar exacto donde se producen las violaciones y torturas... quizá porque entonces tendría que hacerse al Tribunal la misma pregunta que se le hizo a Miguel Ricart: si las violaciones vaginales, anales y con el palo fueron sobre el colchón... ¿dónde están las manchas de sangre?... a lo que Ricart contestó: "No se explica después de haber reconocido el colchón de muelles que consta en las fotografías donde se llevaron a cabo los hechos no tiene ninguna mancha de sangre"... ¡¡sorprendente falta de memoria después de repetir varias veces que fue sobre el colchón!!...

¿Alguien da más de un euro por la versión oficial?...;-)

 

 

RESUMEN DE LA COMPARATIVA

Item

Diferencias Clave

% Semejanza

01. Secuestro

Los ¿"Hechos Probados"? relatan la posibilidad de una tercera persona... pero sólo en este item, después no se menciona para nada... ¿por qué?

90%

02. La Romana

Ninguna

100%

03. Antonia

Ninguna, excepto omisión del "colchón" por parte del Tribunal.

99%

04. Desirée

Ninguna, excepto omisión del "colchón" por parte del Tribunal.

99%

05. Cena

Ninguna

100%

06. Miriam

Ninguna, excepto omisión del "colchón" por parte del Tribunal.

99%

07. Traslado

Ninguna

100%

08. En la fosa

Los ¿"Hechos Probados"? ubican el arrancamiento del pezón a una de las niñas en este item, mientras que Miguel Ricart no lo menciona inicialmente, aunque en el apartado de "Aclaraciones" Ricart ubica este hecho durante la noche mientras dormía (item 7)...

90%

09. Asesinato

Ninguna

100%

10. Entierro

Ninguna

100%

11. Final

Los ¿"Hechos Probados"? prescinden de lo que ocurrió después del Entierro de las niñas.

0%

12. Aclaración

Son aclaraciones sueltas de Miguel Ricart. Practicamente todas las relevantes son recogidas por los ¿"Hechos Probados"? en alguno de los items anteriores.

100%

 

 

DETALLE DE LA COMPARATIVA

¿"Hechos Probados"?

"Guión Oficial" de Ricart

Análisis

1. El Secuestro

   

El procesado, Miguel Ricart Tárrega, mayor de edad y sin antecedentes penales, siendo, aproximadamente, entre las 20'10 y 20'20 horas del día 13 de noviembre de 1992, conduciendo el vehículo de su propiedad, un Opel-Corsa de color blanco, matrícula V-7757-BJ, circulaba por el interior de la población de Picassent (Valencia), en compañía de otro varón identificado y que no se encuentra a disposición del Tribunal, y posiblemente de alguna otra persona más, cuando al llegar a la altura de una ermita allí existente, observaron a María Teresa Deseada Hernández Folch, conocida como Desirée, de 14 años de edad, junto con sus amigas, Miriam García Iborra, también de 14 años, y Antonia Gómez Rodríguez, de 15 años, quiénes se encontraban practicando "auto-stop" con la intención de llegar a la Discoteca Coolor, situada a las afueras de la ciudad, momento en que los pasajeros se pusieron de acuerdo en recogerlas con la finalidad de satisfacer con ellas sus deseos libidinosos, por lo que deteniendo el vehículo, una vez sobrepasadas las mismas, les invitaron a subir, indicándoles que las llevarían a la Discoteca referida, situándose las tres en el asiento trasero, y reiniciándose la marcha, sin que poco después se detuviera el vehículo al pasar ante el establecimiento indicado, lo que intranquilizó a las niñas, quiénes inmediatamente solicitaron que las dejaran bajar, exigencia que no fue atendida, más bien al contrario, pues abandonando la carretera, el vehículo se adentró por caminos vecinales, y ello provocó que las niñas empezaran a gritar pidiendo auxilio, reaccionando el que viajaba al lado del conductor, girándose y poniéndose de rodillas sobre el asiento, para golpear repetidamente a las chicas hasta hacerlas callar.

Que no es cierto que durante el trayecto hacia la discoteca "Coolor" Antonio Anglés llevase ningún arma de fuego sino que llevaba un cuchillo lanzador que siempre llevaba enfundado en el pantalón, si bien durante el trayecto en el viaje que hicieron en el vehículo no lo sacó en ningún momento sino que cuando las jóvenes se dieron cuenta que pasaban de largo de la discoteca y que no las paraban y empezaron a protestar el declarante dijo a Antonio de dar la vuelta y dejarlas pero éste último pegándole dos capones le dijo que en el coche mandaba él, y a continuación, para acallar las protestas de las niñas Antonio empezó a pegarles puñetazos a las mismas, siendo pues cierto todo lo relatado en la anterior declaración sobre lo que ocurrió en el interior del vehículo en este primer trayecto, salvo lo ya dicho de que no llevaban Antonio ni sacó ningún arma de fuego así como también el que no es cierto que en ese momento ataran a ninguna de las jóvenes, asimismo hace notar el declarante que una vez que bajaron del vehículo, aunque no puede concretar si las jóvenes llevaban o no algunos dientes rotos, supone que si, pues Antonio pegaba con mucha fuerza, y en cualquier caso lo que si que vio es que las tres estaban completamente digo tenían completamente ensangrentadas las caras con los labios y narices ensangrentadas.

Que no es cierto que pararan en ninguna fábrica ni en ningún campo de algarrobos sino lo cierto es que fueron a la caseta directamente a la caseta de Llombay que queda cerca del lugar de enterramiento y ello a indicación de Antonio. Y que aunque Antonio no le dijo concretamente que es lo que pretendía hacer, el declarante ya se imaginó que podía ocurrir lo que después pasó ya que anteriormente, un mes antes aproximadamente Antonio lo había comentado que tenía ganas de coger algunas niñas violarlas y matarlas después.

El Tribunal valenciano menciona la posibilidad de una tercera persona que en compañía de Miguel Ricart y Antonio Anglés secuestraran a las niñas. Después se deja de mencionar.

Miguel Ricart relata que ya durante el trayecto en el Opel Corsa se producen los primeros golpes con rotura de dientes. El Tribunal valenciano no lo menciona explícitamente.

Miguel Ricart se retracta de su primera declaración ante el Juez y por primera vez menciona la caseta de La Romana.

Llama la atención que varios medios de comunicación: El Mundo, El País, Levante... mencionaran antes que Ricart el "lugar oficial" de los hechos.

También llama la atención como el Tribunal "ventila" rápidamente el móvil de los asesinos y que había premeditación... como si quisiera ahuyentar el "fantasma" del móvil sádico... curioso.

Darse cuenta del "arsenal" de Antonio: cuchillo lanzador y pistola de 9 corto... y los "malabarismos" de Ricart para ubicar esos objetos... al final Ricart dirá que la pistola la tenía guardada Antonio en la caseta... ¿los alicates que utilizará después también estaban en la caseta de La Romana?. El Tribunal ni se lo plantea.

2. En La Romana

   

En estas condiciones se llegó a las proximidades de una casa de campo abandonada, conocida del acusado, situada en el paraje de "La Romana" del término municipal de Tous (Valencia), bajándose todos del coche, y en fila india recorrieron una senda que llegaba ala caseta, encabezando la marcha Ricart, y cerrándola su compañero, llevando ambos una linterna para ayudarse. Al llegar, subieron al piso alto, encendiendo una linterna de luz rojiza, y mientras Ricart sujetaba a Antonia, las otras dos niñas fueron objeto de repetidas agresiones con un palo por haberse quejado, siendo atadas a un poste, que en funciones de columna allí existe, en el centro de la estancia, y una vez inmovilizadas...

Que pararon el coche en una explanada donde hay unas colmenas y donde acaba el camino para poder llegar a la caseta de Llombay, que queda a unos cuatrocientos metros de allí, y a la que se llega a través de una senda. Una vez pararon el coche bajaron los cinco y en fila india se dirigieron hacia la caseta yendo el declarante delante con una linterna encendida y Antonio el último con otra, y mientras andaban las niñas les preguntaban donde las llevaban y les pedían que las dejasen marchar, a lo que Antonio siempre les contestaba que se callaran y siguieran. Una vez llegaron a la caseta subieron directamente al piso alto y dejaron allí encendida una gran linterna pero dando luz roja para evitar que alguien les pudiera ver desde el exterior. Una vez allí el declarante le dijo a Antonio que estaba bien haber hecho lo que habían hecho pero que no se le ocurriera llevar a la práctica la idea que tenía en la cabeza, a lo que Antonio le contestó que allí se hacía lo que él decía y que él se iba a quedar a gusto ese día, lo que significaba con ello que quería violar y matar a las jóvenes. Al mismo tiempo las tres jóvenes protestaban y querían marcharse ante lo que Antonio, nuevamente iracundo comenzó a golpear con una tranca a Miriam y Desirée que se encontraban atadas a un poste, y les dio varios golpes fuertes a ellas quedando una de las dos, Desirée inconsciente un momento mientras que Miriam le pedía a Antonio que no le pegase. Se aclara a este respecto que una vez que llegaron a la caseta y subieron al piso alto, lo primero que hizo Antonio fue atar a Miriam y a Desirée a un poste que hay en el centro del habitáculo con las manos a la espalda y atadas al referido poste con gasas que llevaban Antonio o con cuerda de ganado que había en la misma caseta sin que pueda recordar exactamente con cual de esos dos elementos se hicieron las ataduras, y encontrándose las dos jóvenes en posición de espalda con espalda y sentadas en el suelo, quedando el poste en medio de las mismas; y mientras tanto el declarante sujetaba a Antonia que permanecía de pie.

Miguel Ricart comenta varios supuestos detalles, relacionados con su presunta insistencia a Antonio Anglés para que no llevara a la práctica lo que tenía planeado. El Tribunal valenciano no recoje estos "detalles".

La "segunda" secuencia de golpes si es recogida por el Tribunal, pero en el siguiente item.

Es curioso que ambos relatos coincidan en que las niñas protestaban mucho más hacia el final que al principio, cuando por simple lógica hacia el final tenían mucha menos energía y capacidad de lucha... no se entiende esa marcha en "fila india" sin un intento de escapar de las niñas o sin ninguna "reacción histérica" de defensa que según los relatos aparececen una vez están encerradas en la caseta y hacia el final de los relatos... parece algo contra toda lógica.

En el relato de Ricart van a ir apareciendo ciertas curiosidades como que en ocasiones no "recuerda" ciertos detalles de gran importancia (como ahora el tipo de elemento con los que se ató a las niñas) sin embargo sí "recuerde" cosas muy sutiles como la distancia exacta a la que se disparó a una niña, etc.

Todo en Ricart parece encaminado a ofrecer un relato lo más coherente posible con algunas de las pruebas forenses (y no todas), algo en lo que el Tribunal ha intentado hacer la "cuadratura del círculo". Sin embargo hay una gran incongruencia en un detalle de gran importancia: la ausencia de manchas de sangre en el suelo de la caseta y en el colchón... curioso.

 

 

3. Violación de Antonia

   

...arrojaron a Antonia y después de desnudarla, en contra de su voluntad, por persona distinta del acusado, y en su presencia, fue penetrada vaginal y analmente, con posterior introducción de un palo por el ano, siendo vestida a continuación y atada al poste indicado.

A continuación Antonio cogió a Antonia la tiró a un colchón que allí había y la desnudó totalmente mientras ésta se oponía y se defendía, siendo en todo momento reducida por Antonio, una vez desnuda y estando tumbada cara arriba Antonio se bajó los pantalones y los calzoncillos y le introdujo el pene por vía vaginal, continuando entre tanto la resistencia de Antonia al mismo tiempo que daba muestras de que le dolía la penetración. Sin embargo unos diez minutos más tarde, sin que pueda precisar el declarante si hubo o no eyaculación Antonio dio la vuelta a Antonia dejándola boca abajo, e introdujo su miembro por vía anal, mostrando también Antonia el dolor que aquello le representaba, hasta que aproximadamente unos cinco minutos después Antonia profirió unos gritos y alaridos desgarradores de dolor, apercibiéndose el declarante que Antonio encontrándose ya junto a Antonia estaba introduciendo en el ano de ésta un palo, cuyas características no puede precisar, suponiendo que debió durar unos cinco minutos la penetración del referido palo. Una vez hecho lo anterior Antonio le dijo a Antonia que se vistiera, ayudándole a hacerlo ya que la misma se encontraba en unas condiciones muy malas, y una vez vestida la ató al poste después de haber desatado previamente a Desirée, siendo en esta operación ayudado por el declarante.

A partir de aquí, en los siguientes items la correspondiencia entre los "Hechos probados" del Tribunal valenciano y el "Guión oficial" es prácticamente total. La secuencia de violaciones comienza con Antonia y los "detalles" sobre el procedimiento de violación y tortura empleado repetidamente con las niñas se corresponden en ambos relatos... sin embargo, como ya denunciamos hace tiempo... nunca, nunca, nunca el Tribunal, ni el Juez instructor ni el Fiscal exigieron reconstruir o verificar los hechos en el presunto lugar de los hechos. Todo lo que afirma el Tribunal en su sentencia está basado exclusivamente en el relato oral de Ricart... en su Guión. Y aquí están las pruebas.

Llama la atención en el "ritual" de la supuesta violación vaginal y anal de Antonio (siempre Antonio) y la "forzada" inclusión en el relato del palo, un dato que es la primera vez que aparece en las declaraciones de Ricart... suponemos el motivo por el que se introduce esa "novedad": las autopsias revelaron una dilatación anormal del ano de las niñas... tal vez los hombres del capitán Ibañez le "sugirieron" a Ricart que incluyera ese escabroso detalle para dar más "realismo" al relato y para intentar "cuadrarlo" en lo posible con el resultado de las autopsias...

Un detalle revelador por lo inusual y extraño es como dice Ricart que al final Antonio ayuda a vestir a las niñas... algo que es francamente difícil de imaginar su posibilidad o simplemente su utilidad... o simplemente el Tribunal ha optado por ubicar la operación de vestir a las niñas en ese momento era más lógico que más adelante, cuando las niñas estaban más heridas o muertas... pero siendo realistas no parece muy probable que el violador "ayude" a la chica violada a vestirse... es un dato que no "cuadra" con la imagen del violador.

4. Violación de Desirée

   

Seguidamente, desatada Desirée, y tras desnudarla cortándole la parte delantera de su camiseta así como del sujetador, fue arrojada al mismo tiempo en que Ricart era compelido a que la penetrara vaginalmente, lo que efectivamente realizó, previa la oposición verbal de la víctima. Luego, el propio acusado, pasó a inmovilizar las piernas de la niña para que su compañero la penetrara vaginalmente primero, después analmente, y por último, le introdujera el palo reseñado por el ano, tras lo cual fue vestida, anudándosele las prendas rotas, y atándose de nuevo al poste.

Desatada Desirée Antonio la desnudó rompiéndole las ropas superiores y la tiró en el colchón donde le bajó los pantalones y las bragas diciéndole al declarante que "ahora le tocaba a él" protestando el declarante que en esas condiciones a él no le apetecía hacerlo respondiéndole Antonio que estaba con él o lo enviaría a tomar por culo, dando a entender que lo mataría, al mismo tiempo con un tronco de bastante grosor le golpeó dos o tres veces al declarante en la parte inferior de la espalda. Entonces el declarante se bajó los pantalones y calzoncillos y tumbándose en el colchón encima de Desirée la penetró por delante, estando aproximadamente cinco minutos hasta que cansándose y sin llegar a eyacular retiró el miembro y se volvió a vestir, mientras tanto Antonio estuvo arrodillado en el colchón viendo como lo hacía el declarante y cuando éste terminó le dijo que si ya estaba con ello, dando a entender que le había parecido muy corto. Hace constar a este respecto el declarante que al tener acceso carnal con Desirée ésta se opuso y le pidió que no lo hiciera si bien previamente no utilizó fuerza contra él ya que previamente Antonio le dijo que la mataría si no lo hacía con el declarante. Al terminar el declarante de penetrar a Desirée, como ya se ha dicho, concretamente Antonio le dijo que si ya has terminado, pues vaya mierda de hombre que eres, y a continuación Antonio se bajó los pantalones se montó encima de Desirée y la penetró por delante protestando y resistiendo ésta ante lo que Antonio le dio varias tortas, debiendo durar la relación sexual de Antonio unos diez minutos, pasados los cuales Antonio se subió los pantalones ayudó a vestir a Desirée y la volvió a atar en el poste junto a sus amigas, mientras tanto el declarante permaneció sentado asustado.

A continuación, el relato de la violación de Desirée, en el que inexplicablemente Miguel Ricart se autoinculpa. Años después entenderemos porqué se autoinculpó de esa violación y no de Antonia o de Miríam.

En este momento a Ricart se le "olvida" que a Desirée también la violan analmente y después con el "famoso" palo... pero en el apartado de Aclaraciones rápidamente recupera la "memoria"... suponemos que por indicación del avispado fiscal Beltrán, que estuvo muy "despierto" durante los interrogatorios a su "único acusado"... todo un dechado de virtudes el señor Beltrán.

Como en el caso anterior con Antonia, ahora con Desirée y luego con Miriam, Ricart no llega a "apercibirse" si Antonio Anglés eyacula o no... algo curioso y dificil de entender para alguien tan "observador" que es capaz de "apercibirse" de la duración de los coitos de Antonio... muy curioso.

Por último, al igual que con Antonia y con Miriam el Tribunal "olvida" sobre qué objeto se realizó la violación vaginal y anal... para Ricart está claro: sobre el colchón... pero el Tribunal evita definirse: ¿por qué?... ¿tal vez porque no se encontraron manchas de sangre en el colchón, sres. Jueces?... son ustedes muy listos...

5. La Cena

   

Acto seguido, el acusado, en compañía de otra persona, se dirigió a donde estaba estacionado el coche, y con el mismo bajó hasta Catadau, y en el bar "Parador" compró bocadillos, ensalada y agua, subiendo de nuevo a la caseta para cenar.

Estando atadas las tres el declarante y Antonio cogieron la linterna y se volvieron hacia el coche y subiendo al mismo se dirigieron a Catadau, a un bar cuyo nombre no recuerda donde encargaron y compraron dos bocadillos una ensalada, una cerveza y una botella de agua y se volvieron con todo ello a la caseta, donde cenaron los dos y ofrecieron agua a las jóvenes, de las cuales sólo una no quiso beber.

Después, el relato se interrumpe con la supuesta cena. Llama la atención que el Tribunal valenciano no diera por válida las declaraciones bajo juramento de los dueños del bar "Parador" de Catadau que jamás ratificaron esos hechos. Para una cosa que podría haber contrastado objetivamente el Tribunal, se fió más de la palabra de la Guardia Civil que de los testigos civiles... ¿por qué?.

La cena también resulta un detalle revelador por su extrañeza: dejan a las niñas sólas, sin ninguna vigilancia, como mínimo una hora u hora y media... además, Ricart da a entender implícitamente que ninguno de los dos tenía ningún rasguño o arañazo alguno en el rostro que pudiera llamar la atención en el bar... francamente asombroso.

6. Violación de Miriam

   

Después de comer, Miriam fue desatada y desnudada, siendo objeto de las mismas acciones libidinosas, anteriormente relatadas en relación con las otras niñas, con la colaboración de Ricart, que durante todo el tiempo la sujetó de los tobillos para facilitar las penetraciones, concluidas las cuales, y una vez vestida y atada al poste, los agresores decidieron dormir, tumbándose sobre unos colchones, pero ante los gemidos de las niñas, éstas fueron golpeadas con el palo tantas veces referido, siendo conminadas a callarse mediante la amenaza de la exhibición de una pistola del 9 corto.

Una vez hubieron cenado Antonio desató a Miriam le quitó la ropa y una vez desnuda la tiró en el colchón procediendo a hacer con ella lo mismo que había hecho con Antonia, esto es, la penetró primero por delante, después por detrás y por último le introdujo un palo por el ano, si bien con Miriam debió durar un poco más la penetración con el miembro viril, así como mientras la penetraba la golpeaba para evitar su resistencia. Después de terminar con Miriam y vestirse ésta ayudada de Antonio, éste ató a aquella sobre una especie de travesero que había en lo alto estando Miriam de pie de espaldas a la pared y con los brazos un poco levantados y las manos atadas a la referida madera.

Después de la supuesta cena, y estando totalmente sólas las niñas ¿? Antonio Anglés (siempre Antonio, el supermacho Antonio) reemprende su labor violadora y continúa con Miriam. El Tribunal valenciano en ningún momento cuestiona el relato de Miguel Ricart acusando siempre a Antonio... ¿por qué?.

El arma de Antonio es mencionada por el Tribunal pero no por Ricart en este momento, pero luego, en el item 12 sí ubica este hecho en este item (6).

7. El Traslado a la Fosa

   

Pasada la noche, al amanecer, y previo acuerdo de eliminar físicamente a las niñas, por persona distinta al acusado se procedió a ahondar una fosa, allí existente, que había sido utilizada para esconder una motocicleta robada, concluido lo cual, las víctimas fueron llevadas hasta la fosa, ayudando Ricart a Antonia y Desirée, mientras que Miriam era prácticamente trasladada por parte de otra persona.

A continuación decidieron el declarante y Antonio acostarse en el colchón para dormir tirándose por encima un trozo de moqueta que allí había y diciendo Antonio que mañana más. Sin embargo como las niñas no dejaban de llorar y pedir que las dejasen libres, Antonio, unos cinco minutos después se levantó nervioso y cogiendo un palo empezó a atizar fuertemente contra las tres, golpeándolas cuatro o cinco veces a cada una por todas partes del cuerpo. Una vez terminó de golpearlas Antonio desató a Miriam de donde estaba y la volvió a atar en el poste junto a sus dos amigas, para a continuación diciendo que ahora vais a ver que esto va en serio, se bajó con la otra linterna para volver nuevamente unos diez minutos después, enseñando a las niñas el arma que traían y tirando de carro para que vieran que era una pistola de verdad. La referida arma es de Antonio y él la solía tener escondida en la caseta de Llombay y la utilizaba cuando cometía algún atraco.

Hecho lo anterior volvió Antonio a acostarse en el colchón quedando dormido el declarante hasta la mañana siguiente, aproximadamente hasta el amanecer viendo entonces que Antonio estaba ya despierto, aunque continuaba tumbado en el colchón; entonces Antonio se levantó y se marchó sin decirle a donde al declarante ni con que fin, tardando unas tres o cuatro horas en volver, tiempo este que el declarante permaneció en la caseta vigilando a las niñas, y en el que éstas le pidieron que las dejase libres y el declarante se negó ya que le iba a ir la vida con ello. Posteriormente el declarante supo que durante esas tres o cuatro horas Antonio había cavado la fosa, sirviéndose para ello de una azada que llevaba en el coche y de un pico que anteriormente lo tenía en la caseta de Alborache, aunque ignora el declarante si Antonio fue ese mismo día a Alborache a cogerlo o sí ya lo había llevado a la caseta de Llombay antes de ello.

Cuando Antonio volvió llamó al declarante para que bajase a la planta baja y allí le dijo que había que matar a las niñas y enterrarlas para que no se chivasen a su defecto ya había cavado él un hoyo; ante esto el declarante le propuso a Antonio dejarlas libres a las niñas pues las mismas le habían asegurado que dirían que habían sido dos encapuchados, diciendo Antonio que parecía ser tonto diciendo eso ya que si continuaban vivas, los descubrirían a ellos. Entonces subieron al piso alto y permanecieron allí aproximadamente dos horas sentados y estando hablando Antonio hasta que se hicieron aproximadamente las tres de la tarde, en que Antonio se levantó y diciendo que nos vamos dirigiéndose a las jóvenes las desató y se fueron todos hasta donde estaba el coche, debiendo Miriam ser ayudada por Antonio ya que no podía andar perfectamente, rectifica el declarante en el sentido de que Antonia y Desirée andaban con dificultad siendo ayudadas por el declarante si bien la que peor andaba era Miriam que era ayudada por Antonio. Una vez que llegaron cerca de donde se encontraba el coche cerca de unas colmenas y un campo de olivos, allí Antonio le dijo que volviera al declarante que subiera a la caseta y que trajera un trozo de moqueta que durante la noche habían utilizado para taparse. Rectifica el declarante que el declarante que fueron directos de la caseta a la fosa sin llegar a las colmenas y es allí donde Antonio le dijo al declarante que fuera a por el trozo de moqueta.

 

En este item se continúa con la tónica habitual de acusar de todo a Antonio Anglés. Y, como siempre, es Miguel Ricart quien pone en manos de "Super" Antonio Anglés el ahondamiento de la fosa... ¡¡debían sobrarle fuerzas ese día!!. Como decíamos en nuestro Test Ricart siempre sale bien parado tanto en sus declaraciones como en los "Hechos Probados"... al parecer todo el mundo le cree... ¿por qué?.

Y, como era necesario que el Guión Oficial justificara la enorme cantidad de heridas que se descubrieron en la autopsia, aquí tenemos al "sádico" de Anglés golpeando a las niñas a la mejor ocasión...

8. En la fosa

   

Una vez en el lugar, Ricart regresó a la caseta para recoger una moqueta con la que se quería envolver a las chicas, momento en que a Desirée le arrancaron con unos alicates el pezón y aureola mamaria derecha, retornando el acusado cuando las niñas, conscientes de que las iban a matar, procedieron a gritar y solicitar socorro, lo que provocó una fuerte agresión por otra persona con unas piedras enrrolladas a una camiseta, que era utilizada a manera de onda , hasta que el agresor se lastimó, y entonces, por medio de un palo golpeó repetidamente y con gran contundencia a las tres víctimas, llegando a sacar un cuchillo de monte de los llamados de lanzadera, clavándolo, por dos veces, en la espalda de Desirée. Todas las agresiones relatadas, ocasionaron en los cuerpos de las víctimas una amplia gama de heridas de diversa consideración.

Una vez volvió el declarante con la moqueta a donde estaba la fosa y los demás, las niñas dándose cuenta de que dicho hoyo estaba destinado a su enterramiento suplicaron a Antonio que las dejase ir a lo que éste les respondió que lo sentía mucho pero que debía quitarles de enmedio para que no se chivasen, ante lo cual las tres jóvenes se pusieron a gritar histéricamente, y entonces Antonio utilizando una especie de onda una piedra que llevaban enrolladas en una camiseta comenzó a golpear a las niñas a las que se encontraban arrodilladas porque no podían estar de pie, si bien como en una de las veces el propio Antonio resultó golpeado, dejó dicho instrumento y cogió el palo que después enterraría en la fosa junto a los cuerpos continuando golpeando con el durante bastante tiempo y con fuerza a las jóvenes, perdiendo Antonia el conocimiento a consecuencia de ello, mientras que una de las dos continuó chillando histéricamente, por lo que Antonio sacando el cuchillo pinchó con él a ésta por la espalda.

Este item contiene un acontecimiento clave cual es el relato del arrancamiento del pezón derecho de Desirée. Hasta ese momento Ricart no lo menciona en su anteriores declaraciones ni tampoco en ésta, si bien, por su importancia intenta "aclararlo" antes sus interlocutores en el item 12... y es lógico que no lo "recordara", porque hasta semanas después de las autopsías no se conoce ese dato. Por ello parece "obligado" que el Guión oficial recoja ese dato tan relevante si bien tanto los guionistas oficiales como el Tribunal valenciano ubican ese hecho en la fosa de La Romana, mientras que Ricart "supone" en el apartado de "Aclaraciones" que el corte o arrancamiento se pudo realizar mientras él estaba acostado (correspondencia con el item 7: Traslado).

No obstante es curioso observar la cantidad de "instrumentos" que llevaba Antonio Anglés: cuchillo lanzadera, pistola y alicates (que no vió Ricart)... ¿necesitó también una caja de herramientas?.

 

9. El Triple Asesinato

   

Finalmente, estando Antonia tendida sobre su costado derecho, y Desirée tumbada boca abajo, y Miriam arrodillada y acurrucada, por persona distinta al acusado, quién nada hizo para evitarlo, se procedió, cuando se encontraba entre las niñas y la fosa, a disparar una pistola contra la cabeza de Antonia, no saliendo el proyectil por encasquillado del arma, la que de nuevo montó, expulsando entonces el proyectil encasquillado que cayó en la fosa, disparando luego a corta distancia un tiro a la cabeza de cada chica, produciéndoles a las tres destrucción de centros vitales encefálicos que les ocasionó la muerte instantánea.

Aclara que mientras fue a por la moqueta supone que Antonio ató nuevamente las manos a las jóvenes ya que así se encontraban éstas cuando él volvió. Después de lo del cuchillo Antonio sacó la pistola la montó y disparó el gatillo pero no salió el disparo, por lo que volvió a montarla saliendo disparado el cartucho no disparado, y procediendo, digo el cartucho salió expulsado y cayendo al suelo, disparando nuevamente hasta tres tiros dirigidos a cada una de las tres jóvenes encontrándose en ese momento Antonia tumbada en el suelo y desvanecida y de costado, la que fue pinchada también tumbada pero boca abajo y gritando, y la última arrodillada con el cuerpo y la cabeza acurrucado casi en el suelo y con las manos tapándose la cara, y todas ellas estando al borde de la fosa, un poco apartadas si bien Antonio estaba en el borde de la fosa de espalda a ella y quedando pues al medio de las niñas y la fosa.

En este item el Tribunal valenciano, igualmente, recoje sin más matices lo que cuenta Miguel Ricart... incluso el "detalle" del proyectil... curioso.

Es curioso que Ricart tenga "respuesta" para cosas sutiles como el encasquillamiento del arma de Antonio Anglés, pero no la tenga para cosas más relevantes como la ausencia de sangre en la caseta de La Romana o en el colchón o en la moqueta donde presuntamente se realizaron las violaciones y torturas.

10. El Entierro

   

A continuación, los agresores colocaron la moqueta sobre el fondo de la fosa en la que arrojaron los tres cadáveres, cubriéndolos con los bordes de la moqueta y tierra, así como con ramas y matorrales de los alrededores.

Después de muertas Antonio colocó en el fondo de hoyo la moqueta, tiró un cuerpo tras otro en el interior y de modo que quedaban apilados para taparlos con el resto de la moqueta y a continuación tirar la tierra encima, para lo cual Antonio requirió al declarante a que le ayudara, lo que así hizo éste con la azada mientras Antonio enterraba con la parte más ancha del pico. Una vez cubrieron de tierra la fosa arrancaron matorrales y arbustos y los tiraron por encima y los plantaron para disimular la existencia de tierra movida, así como Antonio se puso a buscar los casquillos hasta que los encontró.

Por último, el Tribunal valenciano recoje el procedimento del enterramiento de las niñas en la fosa. Sin comentarios.

11. El Final

   
 

Hecho lo anterior se volvieron los dos a la caseta y Antonio subió a la planta alta a recoger lo que se le hubiera podido caer y todo lo suyo, cogieron las linternas y se volvieron hacia el coche, recogiendo de camino el pico y la azada que se llevaron también al coche. Una vez subidos al coche y puestos en marcha se dirigen como indica Antonio a la caseta de Alborache a dejar el pico y la azada y quedarse allí si bien como en un trecho pararon al borde del camino y Antonio escondió la pistola bajo de unas hierbas.

Una vez llegaron a Alborache se quedaron allí sin que sea cierto lo manifestado en la declaración anterior de que hubieran destruido las ropas en un vertedero de Buñol, ya que el declarante no se manchó sus ropas para nada aunque cree que Antonio si debió mancharse el pantalón vaquero que llevaba ya que después no se lo ha vuelto a ver. Y desde entonces el declarante no ha vuelto a subir más a la caseta de Llombay ni a la fosa sino que únicamente él y Mauricio el hermano de Antonio fueron a recoger la pistola porque al día siguiente iban a hacer un atraco en Buñol el declarante, Antonio y Roberto el hermano de Antonio a la Caja Rural, si bien no llegaron a entrar en la entidad bancaria ya que estando esperando en el coche a la puerta la Guardia Civil les dio el alto y salieron huyendo. Hace constar el declarante que el día cinco de noviembre anterior, él junto con el Mauri hicieron otro robo en la misma entidad bancaria llevando y usando el declarante la pistola de Antonio cargada con cinco cartuchos, mientras que éste último les esperaba fuera en el coche para huir, obteniendo un botín que no llegaba al millón de pesetas. Hechos estos que los cuenta entre risas y comentarios irónicos de que como para los bancos Antonio es un "cagado". En relación en el atraco del día cinco de noviembre aclara que Antonio quedó a una cierta distancia con el vehículo yendo desde éste hasta la entidad bancaria el declarante y el Mauri con una moto Derby Variant negra que anteriormente Antonio había sustraído en Pedralva.

El Tribunal valenciano no recoje lo que supuestamente hicieron Miguel Ricart y Antonio Anglés después del enterramiento. Quizá consideró el Tribunal que no era relevante y, además, no se podía "probar"... ¿acaso sí que se podía "probar" todo lo anterior?.

12. Las Aclaraciones

   
 

-Por otra parte también rectifica el declarante que el Opel Corsa que utilizaron en los hechos si bien aparece con el nombre del declarante realmente su propietario es Antonio Anglés ya que su precio lo obtuvo en otro atraco que lo consiguió en compañía de su hermano Mauricio en el Banco Popular de Villar del Arzobispo provistos de una moto Onda que también había sustraído Antonio.

-A preguntas del Sr. Fiscal, que nunca habían visto ni conocido a las chicas ni el declarante y cree que tampoco Antonio ya que al subirlas en el coche ni en el trayecto nada reveló que éste pudiera conocerlas.

-Cuando Antonio dijo al declarante que tenía ganas de coger a unas chicas y abusar de ellas creía el declarante que era exageración.

-Ratifica lo que dijo en su anterior declaración respecto que las tres niñas al vestirse tenían en la parte interna de los muslos tenían mucha sangre.

-No se explica después de haber reconocido el colchón de muelles que consta en las fotografías donde se llevaron a cabo los hechos no tiene ninguna mancha de sangre.

-La postura del colchón de muelles que está en la fotografía del atestado no es la que tenía el día de los hechos ya que ese día estaba en sentido transversal al que la fotografía tiene.

-Nuevamente a preguntas del Sr. Juez manifiesta: que rectifica en el sentido de que es posible que a Miriam no la atasen en una percha o travesero como ha indicado anteriormente sino en el mismo poste donde estaban atadas las otras pero de pie tal como aparece desprenderse de las fotografías del atestado, así como que Antonio pegaba a las niñas no sólo para hacerlas callar sino porque le gustaba verlas sufrir.

-Rectifica también en el sentido de que cuando Antonio mantuvo relación sexual con Miriam el declarante estuvo todo el tiempo manteniendo a ésta por los tobillos ya que la misma con las piernas había estado rechazando a Antonio y que no recuerda si con Miriam se le puso el mismo palo que con las otras analmente. También rectifica en el sentido que a Desirée Antonio le hizo lo mismo que las otras dos de penetrar por vía anal tanto con su miembro viril como con un palo similar, y que también a Desirée la sujetó por los tobillos el declarante mientras Antonio la agredía sexualmente.

-En cuanto al corte de pezón que se le hizo a una de las niñas lo único que sabe es por lo que se le ha dicho al tomársele declaración pero el no lo presenció ni se apercibió de ello, suponiendo que ocurriría cuando Antonio, estando acostados se levantó del colchón porque las niñas lloraban, pero el declarante no lo vio ya que permaneció todo el tiempo acostado y tapado con la moqueta.

-No recuerda o no se apercibió que después de muertas Antonio clavara algo en la vagina de Miriam así como que en general se hiciese algo con los cadáveres.

-También manifiesta que cuando se hizo el primer disparo que falló y se inclinó hacia Antonia digo dirigido el requerido disparo a Antonia, Antonio se inclinó para poderle disparar a la cabeza desde una distancia de unos tres o cuatro palmos.

-Cuando ayudó a Antonio a enterrar los cuerpos no vio la posición de estos ya que estaban cubiertos por la moqueta.

-Que ignora la razón y el modo de porqué las pegatinas de la moto Honda sustraída por Antonio aparecieron despegadas y enterradas en la fosa.

 

Las siguientes son "aclaraciones" de Miguel Ricart a algunas "lagunas" de su declaración, como cuando "recuerda" que efectivamente a Desirée la violaron también analmente, dato que no mencionó anteriormente.

Lo más destacado es que cuando le preguntan por algo que no está en su "Guión" dice que no se lo explica... por ejemplo la ausencia de sangre en la caseta de La Romana... ¿dónde está la sangre?... ¿acaso también la limpió con lejía y jabón el "hipercactivo" de Antonio Anglés esa misma noche?,... o, también, resulta muy llamativo que Ricart recuerde muchos detalles pero no recuerde la posición de los cadáveres... ¿quizá porque un "gazapo" en ello podría llamar la atención al Juez?.