Carta Num. 21: ¿QUÉ PIENSA EL FISCAL JEFE D. ENRIQUE BELTRÁN?




Hola de nuevo,

Hace poco un nuevo amigo del foro de sobrenombre "Sorprendido" nos hacía una curiosa pregunta: ¿Crees que el fiscal Enrique Beltrán se cree de verdad la culpabilidad de Miguel Ricart? ¿y de Antonio Anglés? ¿qué crees que piensa de todo esto?. Y ante el reto de contestar algo tan complejo consideramos que era mejor dedicarle algo de tiempo y meditación. He aquí la contestación.

La verdad, amigo "Sorprendido", son preguntas con una respuesta difícil, como difícil es intentar conocer que sucede en el interior de la mente de alguien. Más en el caso de alguien que, como el señor Enrique Beltrán debe "obediencia" en tanto que fiscal de carrera a sus superiores jerárquicos (el fiscal general del Estado y en última instancia al rey). Por tanto es difícil deslindar al Enrique Beltrán en tanto fiscal del Enrique Beltrán en tanto que persona humana y (debemos suponer) inteligente. Quizá la pregunta se podría reformular de la siguiente manera: ¿dónde acaba el "fiscal" Enrique Beltrán y comienza la "persona" Enrique Beltrán?. Una pregunta así formulada podría facilitar alguna clave para entender lo que pasó y sigue pasando por la mente del señor Enrique Beltrán.

Es claro que si vemos todo lo que acontece en el caso Alcàsser desde la perspectiva del Beltrán-fiscal éste no tiene más opción que asumir su papel con todas sus consecuencias: un fiscal debe limitarse a acusar de la misma manera que un abogado defensor debe limitarse a defender... ese es el "juego" de la Justicia y desde luego si el Beltrán-fiscal se hubiera salido de su papel posiblemente lo hubieran sustituido por otro fiscal más afín a los intereses del Estado... por tanto desde ese contexto es absurdo "personalizar" nuestra crítica a tal o cual fiscal en tanto que "acusador": su obligación es acusar al sospechoso que las fuerzas de seguridad (o sea, los aparatos del Estado que en la práctica administran las pruebas y señalan a los sospechosos) le ponen delante... por tanto, sea el fiscal Beltrán o cualquier otro que hubiera sido en el caso Alcàsser, no tendría mucho sentido "personalizar" la crítica en tal o cual fiscal o "demonizar" al señor Enrique Beltrán en tanto fiscal, pues el propio "juego" de la Justicia es así. Pensamos que el problema de fondo de lo que ocurre en el caso Alcàsser no está tanto en las personas como en el modelo.

Con lo cual volvemos al problema que ya denunciara el profesor Jesús Ibañez con motivo del caso Gal: si el Estado comete un crímen (o una mentira) es difícil probarlo porque son los propios aparatos del Estado los que deben administrar las pruebas y señalar a los sospechosos... ¡¡y esto es como el viejo dicho de poner a los zorros a cuidar del ganado!!... lo que produce un dilema que siempre se acaba saldando con la impunidad del Estado : ¿qué pensaríamos de un proceso donde el verdadero delincuente es a la vez el administrador de las pruebas y el que debe señalar a los sospechosos?... lo más sensato sería pensar que el proceso está "amañado", "trucado" o "viciado", ¿verdad?... de ahí que el "margen de maniobra" para un fiscal (se llame Enrique Beltrán o no) en un caso como el de Alcàsser es bastante limitado, amén de la consabida "obediencia debida".

Quizá el modelo de Estado nacido en la Revolución Francesa con su división de poderes (Legislativo-Ejecutivo-Judicial) sea incapaz de funcionar en casos como el de Alcàsser donde es el propio Estado el que está involucrado o/y encubriendo a los verdaderos asesinos o/y pagando a los que se han hecho pasar por culpables y a sus familias, pues si el propio Estado "pasa de puntillas" sobre determinadas pruebas (los pelos con ADN de siete personas distintas a Miguel Ricart o Antonio Anglés, las muchas preguntas sin contestar sobre los resultados de las autopsias, las múltiples "casualidades" de 27 de Enero de 1993, las contradicciones y múltiples versiones de la confesión de Ricart que nunca fueron verificadas, los pintorescos relatos sobre la presunta fuga de Antonio Anglés en el barco "City of Plymouth" que nos quieren hacer creer sin demostración alguna, la estratagema de hacer parar durante más de un año la búsqueda de Antonio Anglés con la excusa de unos presuntos huesos atribuidos a él que al final no lo son, etc.), en ese contexto: ¿cómo se puede hacer Justicia?... o ¿acaso es que la alternativa a la insuficiencia del modelo es la "Justicia Popular" ejercida por "Tribunales Populares"?... desde luego no estamos por la vuelta a modelos menos garantistas, pero, ¿qué hacer cuándo el Estado nos miente y no quiere reconocer su implicación en el encubrimiento de un triple crimen?... ¿nos retrotraemos a nuestras "tradiciones" y recuperamos el modelo de Justicia tipo "Fuenteovejuna" o "El alcalde de Zalamea"?. Somos conscientes de que es un problema jurídico que nos supera en tanto que ciudadanos anónimos pero más pronto que tarde los jueces, fiscales y abogados tendrán que reflexionar sobre este dilema si no quieren que el pueblo, los ciudadanos retiremos nuestra confianza para siempre en una Justicia ya de por sí "muy tocada".

A nosotros, particularmente y en el resbaladizo terreno de lo deseable, hubiéramos deseado que el Beltrán-fiscal hubiera sido más severo o más intransigente con las "pruebas" que aportaba la Guardia Civil respecto a la implicación de Miguel Ricart y Antonio Anglés. Si de algo se puede criticar al Beltrán-fiscal (y no una crítica radical sino una crítica procesal y desde el propio modelo actual de Justicia) es precisamente de haber sido muy transigente con las "pruebas aportadas" por los administradores de las pruebas y señaladores de los sospechosos... un fiscal más duro con el trabajo de la policía jamás hubiera permitido que Ricart realizase semejante confesión sin realizar una investigación paralela que verificase punto por punto que todo lo que contaba Ricart se correspondía con la realidad (como el famoso trayecto de él y Anglés y las tres niñas en un desvencijado Opel Corsa de tres puertas por los caminos intransitables de la partida de La Romana, como el "infumable" relato de las torturas y violaciones, como el absurdo enterramiento en la fosa, etc. todo un esperpento escrito en un "guión" que Ricart se memorizó a conciencia y aunque tuvo que realizar sucesivos "ajustes" por indicación de sus "guionistas" nunca llegó a ser creíble más que para los que tenían prisa por cerrar el caso).

Todo fiscal sabe que su trabajo depende del trabajo de las fuerzas de seguridad. Si la policía (y los peritos) hacen un buen trabajo, el fiscal deberá esforzarse menos... pero si la policía (y los peritos) hacen un mal trabajo o es insuficiente para presentar pruebas sólidas contra el acusado, entonces el fiscal deberá esforzarse al límite, incluso rayando en el ridículo (como cuándo el Beltrán-fiscal se metió en un callejón sin salida con el asunto de los "papelitos" encontrados en los alrededores de la fosa o con el no menos espinoso de poner un "tope" de dos asesinos para que así "cuadrasen las cuentas" con los dos únicos acusados). Muchos piensan que Beltrán-fiscal fue un fiscal muy duro en el caso Alcàsser... por nuestra parte pensamos que fue precisamente lo contrario, un fiscal muy blando (con las pruebas aportadas y con las contradicciones de la versión del acusado Miguel Ricart) y que si a mucha gente le pareció ser muy duro fue precisamente para "compensar" la debilidad de las pruebas aportadas contra el acusado Miguel Ricart... un Miguel Ricart que en ocasiones parecía que era el único que tenía el "control" sobre el proceso judicial, a juzgar por la ausencia de críticas y verificaciones de jueces, fiscales y policía a las "confesiones" de un acusado "teledirigido" desde un "equipo de guionistas" del Ministerio de Interior y del Cesid... pero sí que fue duro, muy duro con el padre de una de las víctimas, Fernando García y su amigo y colaborador, Juan Ignacio Blanco... quizá por aquello de que somos especialmente más agresivos con los que señalan nuestros defectos.

Por lo demás, nos quedamos con el Beltrán-persona... el que al día siguiente de la primera autopsia, el 29 de Enero de 1993, realizaba unas breves declaraciones en la prensa... desde entonces no hemos conseguido encontrar nada parecido que nos permita afirmar que el Beltrán-persona dude de la versión oficial: "El fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, Enrique Beltrán, aseguró que el brutal asesinato de las tres niñas de Alcácer, que fueron halladas en la mañana del miércoles en la partida de La Romana es el caso más asqueroso de los que he presenciado. Esto es intolerable y solo se comprende en desalmados, en personas que, como la propia palabra dice, no tienen alma. Es incomprensible."

Confiamos que el Beltrán-persona siga pensando lo mismo que aquél de 29 de Enero de 1993... y que algo en su interior le recuerde a cada instante que el Miguel Ricart que él conoció y trató en tanto que fiscal, pudiera no corresponder con la imagen del asesino desalmado que nos describió aquél día y que su opinión en tanto que persona esté más cerca del Miguel Ricart y Antonio Anglés como "cabezas de turco" (pagados por el mismo Estado que paga su nómina) convertidos en "señuelos" para encubrir a los verdaderos asesinos de un "asqueroso crimen cometido por desalmados". Confiamos y deseamos que esa duda acompañe al señor Enrique Beltrán el resto de sus días.


En el capítulo de novedades hemos de anunciaros que la web y especialmente el foro están muy activos desde el pasado 7 de Abril, día en que Antena-3 TV emitió un reportaje "infumable"sobre la "tocata y fuga" de Antonio Anglés por los mares del norte, secundado después por el diario valenciano Levante-EMV (un clásico de la intoxicación en el caso Alcàsser) un relato al parecer orientado a reforzar la versión oficial, últimamente decaída a raíz de los resultados negativos del análisis de ADN mitocondrial practicados a los huesos encontrados en Irlanda y que han hecho perder el interés por buscar a Antonio Anglés durante más de un año. Por otro lado otro envío de El Rapitán nos permite ofreceros dos documentos más sobre las declaraciones de los testigos durante el juicio a Miguel Ricart. Igualmente en la sección de Links incluímos varios enlaces relacionados con los últimos acontecimientos sobre los huesos y sobre la "tocata y fuga" de Antonio Anglés... leerlos pero con la precaución y el espíritu crítico que os pueda merecer la versión oficial...;-)

Por último y como novedad importante hemos incluído un interesante enlace (Links-bibliografía relacionada) a una obra inédita de Isabel Álvarez de Toledo, duquesa de Medina Sidonia, obra titulada: "La ilustre degeneración". Es una obra que todavía estamos leyendo (avídamente) y trata sobre una reflexión novelada sobre sucesos como el de Alcàsser y sobre el deshonroso papel de los guardianes de la ley y el orden que en vez de perseguir el crimen hacen justamente lo contrario cuando de por medio se encuentran con que el criminal es poderoso. Enhorabuena y felicidades desde El Palleter para la autora.

 

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